[ 25-02-2010 ]
En la fracasada (o semifracasada) Cumbre del clima de Copenhage se puso sobre la mesa la factura: reducir el incremento de la temperatura atmosférica a solo 2º en este siglo costaría unos 213.000 millones de euros al año durante las próximas décadas, un 1% del PIB anual mundial. Se ofrecieron 3 alternativas de reparto de la carga entre países desarrollados y en desarrollo. En la más costosa, los desarrollados se hacían cargo de 166.000 millones, unos 72 euros por cada contribuyente, y los demás de 47.000 millones. Parece una cifra enorme y en cierto modo lo es, pero no en comparación con el coste que podría ocasionar un incremento de temperaturas de hasta 6º como parece posible si no se hace nada. Sin llegar al peor de los escenarios, las inundaciones de las zonas ribereñas del mar, donde vive la mayor parte de la humanidad y la desertizacón de muchos territorios hoy densamente poblados implicarían el desplazamiento de cientos de millones de personas y unos costes que quizás ya no se podrían pagar. Los cálculos están basados en que se actúa de inmediato y que en los próximos 10 años se consigue detener el incremento de emisiones de CO2 a la atmósfera. De no ser así, la factura se dispararía exponencialmente y ya no sería el 1% sino varios puntos más.
ETIQUETAS: calentamiento global, Copenhage, Cumbre del clima, CO2, desertización